Su
cuerpo y su estado de ánimo
Naturalmente, los efectos secundarios
y reacciones del cuerpo derivados de una operación y del tratamiento
posterior son distintos en cada mujer afectada. No obstante Ud.
puede contribuir de una manera esencial a su curación mediante
la plena confianza que deposite en su médico y por medio de su
colaboración activa.
Es normal que durante una primera etapa se encuentre Ud. triste y deprimida,
puesto que la carga sicológica es muy grande, pero volverá
a encontrar su camino y alegría de vivir. Cada nuevo día
contribuye a ello.
Comparta sus preocupaciones y sentimientos con las personas que se encuentra
cerca de Ud. Notará que todo parece más fácil.
Quizá le ayude también el buscar un asesoramiento psicológico.
Consulte a su médico.
Los grupos de
autoayuda
Muchos lugares las mujeres afectadas
se han asociado en grupos de autoayuda para intercambiar sus experiencias
y ayudar a otras mujeres que se encuentran en su misma situación.
El hablar con personas afectadas por el mismo problema supone una gran
ayuda. Los grupos de autoayuda le informarán además las
prestaciones sociales que le corresponden y le indicaran a donde debe
dirigirse para solicitarlas.
Su figura
La pérdida de un pecho es
un tema difícil de asumir para la mayoría de las mujeres.
El medico puede indicarle las posibilidades de la Cirugía plástica.
En la mayoría de los casos será necesario esperar un tiempo
razonable antes de someterse a otra operación.
Una prótesis de silicona, que se lleva
exteriormente y se adecua en forma y tamaño a su busto, le brinda
la posibilidad natural y sencilla para restablecer su aspecto femenino.
No requiere intervención alguna y puede adecuarse en cualquier
momento a cualquier posterior variación tanto de tamaño
como de forma.
El tratamiento
médico posterior
Cuando
haya abandonado la clínica, su médico asume, en colaboración
con los especialistas correspondientes, los cuidados postoperatorios que
necesite. Durante los primeros tres años se le citará para
revisiones cada cuatro meses. En el cuarto y quinto año deberá
ir a la consulta cada seis meses y después bastará con una
revisión anual.
En caso de que sienta molestias o de que observe
alguna modificación en su estado deberá visitar inmediatamente
a su médico, independientemente de las citas concretadas.
El médico sabrá atender con toda su comprensión y
experiencia sus preguntas personales y preocupaciones.
Gimnasia especial para Ud.
Quizás note que después
de la operación la movilidad del hombro y del brazo afectado ha
quedado algo limitada. La causa de esto es una sensación
de tirantez a nivel de la cicatriz.
Muchas mujeres tienden a adoptar una “postura cuidadosa”,
elevando los hombros. Esta postura errónea conduce a un engarrotamiento
de la musculatura y puede ser el origen de dolores en el hombro y el cuello.
Los ejercicios de gimnasia constituyen una terapia reconocida en el marco
de los cuidados postoperatorios y conviene empezar a realizarlos ya durante
su estancia en la clínica. Su sentido y su objetivo son restablecer
la movilidad en la zona de los hombros, corregir la postura corporal y
lograr una respiración correcta.
Si practica regularmente y tiene algo de paciencia recuperará su
postura y movilidad y logrará sentirse mejor.
Le presentamos aquí algunos ejercicios que podrá realizar
en su propia casa, después de haber sido asesorada por el especialista.
Ejercicios de pie
• Postura relajada, piernas
separadas. Levante ambos hombros y estírelos después
lentamente hacia abajo.
• Mueva en círculos las articulaciones de los hombros especialmente
hacia atrás.
Ejercicios sentada sobre un banco
• Piernas a ambos lados, rodillas
separadas y dobladas exactamente por encima de los pies. Presionar
fuertemente sobre el suelo con la planta de los pies. Estirar el
cuerpo y poner la cabeza recta, bajar la barbilla.
• Estire los hombros hacia atrás en dirección de la
columna vertebral y bájelos hacia abajo; la punta de los dedos
se toca. Esta es la postura correctora de la “postura de protección”
descrita en la página anterior.
• Como el ejercicio 4 pero además girar ambos brazos hacia
afuera (sin que los dedos se toquen).
• Los dos brazos horizontales. Gire los brazos desde el hombro
todo lo que pueda hacia atrás. Relajarlos y dejarlos caer.
• Lleve la parte superior del cuerpo con los brazos y las manos juntas
entre las piernas hacia el suelo.
•Brazos arriba intente acercar los brazos a la cabeza.
• Colocar la mano del lado afectado sobre el muslo. Cierre
la mano en puño, gire con la muñeca.
• Dirija el puño a la oreja contraria. Vuelva a la postura
original con la mano abierta. Mantenga la cabeza recta.
• Pausa - Ejercicio respiratorio. Inspirar: Mueva el abdomen y el
diafragma hacia adelante.
Expirar: Soltar el aire de forma natural.
• “Ejercicio de bombeo”, con los brazos estirados hacia
arriba, cerrar y abrir el puño fuertemente diez veces.
• Levante el brazo derecho por encima de la cabeza, coloque al mismo
tiempo el brazo izquierdo en la espalda. Cambiar después
de brazo.
• “Movimiento de boxeo” (no violento) con ambos brazos
en todas direcciones.
• Trate de estirar el codo lo máximo posible.
• Sostenga una toalla con los brazos extendidos hacia arriba, como
“un levantador de pesas”, y haga fuerza hacia arriba.
• Rotación de los brazos en todas direcciones.
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